Psicofonias - Parte II ~ Misterios en la Web

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miércoles, 27 de mayo de 2009

Psicofonias - Parte II

La primera grabación de voces paranormales que se conoce, ocurrió en la lejana Siberia, en 1901. Por aquellas fechas, un antropólogo norteamericano llamado Waldemar Bogras se encontraba estudiando a la tribu de los Tohouktchi. Con la intención de registrar los cánticos rituales de los chamanes, Bogras había llevado uno de los primeros fonógrafos, que captaban el sonido a través de una gran trompeta y lo registraba en un rollo cilíndrico.
Al escuchar una de las grabaciones, el antropólogo pudo comprobar que entre las manifestaciones propias del ritual, se escuchaban unas voces, que por momentos eran más fuertes que las voces de los chamanes, como si hablaran directamente en la boca de la trompeta.

Fuera de este contexto, y sin buscar contacto alguno, el médico italiano Ferdinando Cazzamalli realizó algunos experimentos con varios sujetos que poseían determinados desequilibrios psíquicos entre los años 1923 y 1925.

Cazzamalli buscaba respuestas sobre cual era la naturaleza física del fenómeno de la telepatía y cual era el mecanismo de producía el traspase de información de una mente a otra.


En el curso de sus investigaciones, Cazzamalli recibió extrañas voces paranormales en un receptor de radio, aun cuando este estaba protegido por una Jaula de Faraday. Esto llevó a pensar, con la convicción de que eran los sujetos estudiados quienes provocaban el fenómeno, de que la telepatía se propagaba de forma similar a las ondas de radio.

Las primeras voces en cinta magnética


Las primeras voces grabadas en cinta magnética, quizá sean las que se obtuvieron en el laboratorio de física de la Universidad del Sagrado Corazón de Milán por los padres Gemelli y Ernetti el 17 de septiembre de 1952. Ambos sacerdotes estaban grabando cantos gregorianos en un antiguo aparato, que utilizaba un alambre a modo de cinta magnética.

En una de sus sesiones, grabaron una voz que no debería estar allí. A este primer registro le sucedieron otros y las investigaciones de ambos sacerdotes sobre este fenómeno se prolongó durante toda la década, haciendo diversas pruebas de laboratorio sobre la obtención de voces. Años más tarde, en 1986, el padre Pellegrino Ernetti concedió una entrevista a la revista italiana Oggi, donde pormenorizó sobre los resultados e investigaciones realizados desde 1952.

Pocos años más tarde, concretamente en 1956, el investigador norteamericano Raymon Bayless también captó voces de origen paranormal. Durante los trabajos de investigación que estaba llevando a cabo con el psíquico Attila von Slazay, quedaron grabadas en la cinta magnetofónica voces que no se habían escuchado durante la sesión mediumnica. Bayless intentó dar a conocer sus descubrimientos a la comunidad parapsicológica, pero sufrió la indiferencia de sus colegas que no dieron importancia al fenómeno.

Otras personas habían logrado por aquellas fechas voces paranormales en cintas de audio. Un estudioso de la vida de los insectos, el médico inglés Dr. Thomas E. New, habría conseguido registrar algunas voces que semejaban a las humanas durante sus trabajos de campo. Luego de una paciente investigación, presentó su informe a otros colegas, pero acabó renunciando a la investigación y divulgación de este fenómeno para no perder su prestigio profesional.
Algo muy parecido le ocurrió al alemán Karl Hintzman, quien había captado voces ininteligibles en el campo. Al igual que New, decidió interrumpir drásticamente cualquier investigación al respecto. Y aunque las psicofonías son un fenómeno presente desde la aparición de los primeros magnetófonos, lo cierto es que popularmente se le atribuye al pintor, músico y cineasta sueco

Presentación en sociedad de las voces

El desinterés de los parapsicólogos suecos por las "voces" no fue motivo de desaliento para Jürgenson, quien publicó en 1964 su primer libro bajo el título de Rosterna frän Rymden (Voces del Universo), donde además de describir detalladamente la metodología necesaria para obtener las "voces", manifestaba su opinión sobre el origen del fenómeno. Para el cineasta sueco, las voces no provenían de ningún elemento físico sino del "Más Allá".

Algún tiempo después, Jürgenson publicó su segundo libro bajo el arriesgado título de Comunicaciones por radio con los muertos donde afirmaba -sin ningún tipo de reservas- que era posible mantener comunicaciones relativamente fluidas no solo con personas allegadas ya fallecidas, sino que también su método servía para comunicarse con personajes históricos de todas las épocas.

Los científicos de entonces no refutaron ni debatieron en ningún momento las tesis de Jürgenson, sino simplemente lo ignoraron a él y a sus libros. Otro tanto de lo mismo hicieron los parapsicólogos, a excepción del letón Konstantin Raudive, quien en aquellos años residía en Suecia. Este hombre llevaba años investigando fenómenos relacionados con la Parapsicología, en especial en todo lo relacionado con la supuesta vida después de la muerte, habiendo publicado el libro sobre el tema El hombre del caos y su superación.

Raudive conoció a Jürgenson en 1964, y le pidió que reprodujera ante él el fenómeno de las voces. Así lo hizo Jürgenson , quien hizo escuchar a Raudive y un grupo de amigos una selección de sus mejores registros. Raudive quedó impresionado con el fenómeno de las voces y vio en él una oportunidad para demostrar, con métodos empíricos la supervivencia de algún tipo de vida después de la muerte física.

Esto hizo pensar a muchas investigadores, y no sin razón, que el fenómeno de las voces podían deberse a fenómenos de interferencia electromagnética, y más concretamente a emisiones radioeléctricas que muy fácilmente podían "colarse" -y de hecho lo hacen en algunas ocasiones- en el magnetofón.

 Este argumento se apoya en el hecho de que las ondas de radio, al igual que las "voces", se ven seriamente afectadas por las tormentas solares y la aurora boreal .

Si además tenemos en cuenta la precariedad de la tecnología de la época, en principio no es descabellado pensar que alguna emisora de radio se "colase" por el magnetofón y dejase algún sonido grabado.

Posteriores investigaciones descartaron de que el fenómeno se deba exclusivamente a emisoras de radio, ya que en diferentes laboratorios de todo el mundo se obtuvieron psicofonías bajo el más estricto control, utilizando micrófonos en cámaras insonorizadas, Jaulas de Faraday, etc.

El propio Jürgenson asegura haber realizado grabaciones en presencia de técnicos de renombre, como T.Laurent, profesor en el politécnico de Estocolmo o el Ingeniero electrónico Lemke de Münich; siendo imposible cualquier recepción de señales externas debido al fuerte blindaje de los aparatos electrónicos.


Las investigaciones de Hans Bender




El alemán Hans Bender es quizá uno de los más famosos parapsicólogos europeos.

Fue director del Instituto de Zonas Limítrofes de la Psicología y la Psicohigiene, dependiente de la Universidad de Friburgo de Brisgovia.

Entre sus investigaciones, figuran los más importantes casos de la parapsicología mundial, incluyendo el fenómeno psicofónico.



Bender había realizado numerosas pruebas junto a Friedrich Jürgenson -que se extendieron a lo largo de varios años- donde se constató empíricamente la realidad del fenómeno psicofónico, aunque Bender difería en la interpretación del origen de las voces.

La primera de las investigaciones de Bender, luego de algunos contactos previos con Jürgenson, tuvo lugar en el verano de 1964, en el Instituto Alemán de Física de campo, ubicado en Northeim. Allí estuvieron presentes miembros de este instituto, técnicos de sonido, doctorados en física y varios miembros del Instituto de Friburgo. En la experiencia se utilizaron varios magnetófonos de la mejor calidad en aquel entonces.

Durante la experimentación destinada a la captación de voces paranormales, surgieron -según el informe de Bender- numerosas voces muy débiles, que solo pudieron ser interpretadas por Jürgenson, pero se grabaron otras que fueron percibidas por la mayoría de los presentes y parcialmente comprendidas. En el transcurso de otra grabación, en la que se utilizaron dos magnetofones Uher Report simultáneamente, se grabó una disertación de Jürgenson sobre el fenómeno de las voces. Una de las copias aparecieron algunas inclusiones psicofónicas.

En una copia destinada al Instituto que regentaba Bender, surgieron nuevas voces en la cinta magnética.

Posteriores análisis sobre el espectro de frecuencias, confirmaron la presencia de estas voces en la nueva grabación.

Esta primera fase de la experimentación realizada por Bender y su equipo, se limitó a analizar exclusivamente las voces registradas directamente en cinta magnética, excluyéndose las recogidas a través de la radio por existir mezclas de voces de emisiones normales con las presuntamente paranormales, pudiendo ocasionar confusiones. Las primeras conclusiones de este estudio apuntaban a la objetividad de los fenómenos, descartándose cualquier manipulación de las cintas o los equipos; o posibles confusiones o errores de interpretación.

Continúan los experimentos

Las investigaciones del Instituto de Friburgo sobre el fenómeno de las voces, se vieron interrumpidas durante algún tiempo. Por aquel entonces, el fenómeno psicofónico cobró un protagonismo especial, generando gran expectación en todo el mundo.

Los experimentos con Friedrich Jürgenson y las voces se retomaron durante los primeros meses de 1970. Esta nueva fase se desarrolló en Nysund durante los días 3 y 8 de mayo de 1970, con la total y desinteresada colaboración de Jürgenson.

Participaron en el experimento, las siguientes personas: el Dr. J.Keil, del Departamento de Psicología de la Universidad de Tasmania, N. Lemke y su esposa, L. Belanger y el propio Hans Bender. Los participantes se dispusieron alrededor de una mesa redonda, excepto Jürgenson que se quedó junto a su magnetofón (un Uher Report 4000).

Delante de cada uno de los participantes de la mesa, se dispuso un micrófono al que posteriormente se le agregó un pequeño tubo de cartón de 30 cm de longitud para orientar el sonido. Suspendido del techo, sobre la mesa, se colocó otro micrófono conectado al magnetófono de Jürgenson. El resto de los sensores estaban conectados a cada uno de los canales de otros dos magnetófonos; y todos ellos estaban unidos a través de cables de corta extensión (máximo 2,5 metros), de modo que no interfiriera ninguna señal de radio. Un último micrófono estaba conectado a un osciloscopio, de modo que se pudiese monitorear gráficamente cualquier sonido captado.

Como medida de precaución, las cintas magnetofónicas a utilizar -nuevas todas ellas- se rebobinaron sobre carretes metálicos, con el fin de eliminar cualquier carga de electricidad estática. El ingeniero Lemke rastreo toda la habitación con un receptor de radio especialmente acondicionado, con el fin de detectar emisiones de alta potencia que pudieran interferir en la experiencia. Las pruebas realizadas presentaron a esta posibilidad como excluida.
Resultados de las experienciasUna vez creadas y verificadas todas las condiciones, se realizaron docenas de grabaciones con esta disposición. Al escuchar las cintas, se pudieron percibir inclusiones psicofónicas comprensibles para los presentes en 17 ocasiones.

El primer experimento realizado dio resultados positivos.
Intercalada entre una conversación entre Lemke y Jürgenson, en la que estaban hablando sobre una antena, se podía oír una voz que decía "SO HO HO". La psicofonía era claramente audible en uno de los magnetófonos, mientras que en los otros la voz era mucho más débil. Una vez visualizado el contenido de estas sílabas se presentaba como una "S" sonora, seguida de la repetición de la vocal "O" en tres ocasiones. Según Bender, "La formación fonética de esta manera objetiva daba la impresión de un infantil intento de simular que se habla en chino y podía tener relación con una conversación anterior mantenida con Jürgenson".

El trabajo de Raudive


Konstantin Raudive es sin duda alguna uno de los referentes más importantes en la divulgación de las voces paranormales en cinta magnética.

Al igual que Jürgenson, la vida Raudive fue un constante peregrinar por varios países de Europa. Estudió filosofía e historia de la Literatura en París y España, donde fue nombrado "Embajador del espíritu español" por su traducción al letón del emblemático Don Quijote.

Sus estancias en Alemania y Suecia ampliaron su condición de políglota, lo cual se vería reflejado también en sus trabajos con las psicofonías, donde al igual que a Jürgenson- las "voces" le hablaban en varias lenguas.

Luego de sus trabajos en común, y por discrepancias de criterios, Raudive y Jürgenson continuaron sus trabajos cada uno por separado a partir del año 1969. Por su parte, el investigador letón siguió realizando experimentos con las voces, utilizando una sencilla grabadora con la que realizó más de 100.000 registros. A veces, acoplaba a su magnetofón una radio, al igual que realizaba Jürgenson por indicación de las voces. Él estaba convencido que entre la banda de frecuencias que separa dos emisoras, resultaba más fácil el manifestarse a sus pretendidos interlocutores. Entre ellos, Raudive aseguraba identificar las voces de personajes como Carl Jung, Adolf Hitler o Wolfgang von Goethe.

En la actualidad

No nos equivocaríamos mucho si decimos que en todos estos años no ha habido grandes adelantos en el estudio de las psicofonías. Para los que sostienen que se trata de un fenómeno psicokinético, tal como sugirió Hans Bender hace ya algunas décadas, nada hay de nuevo más que una teoría que no acaba de probarse.

Por otra parte, los que desde un primer momento vieron en el fenómeno una suerte de tecnoespiritismo, un contacto con las personas fallecidas, han perfeccionado sus teorías creando una cosmogonía propia sobre la vida más allá de la muerte. Esta forma de entender la supervivencia surge de los supuestos contenidos de las voces, y se engloban en lo que se conoce con transcomunicación instrumental (TCI). Hoy en día la TCI, es más que una serie de fenómenos donde se interpreta un fenómeno de voces e imágenes paranormales como una comunicación con el más allá. La TCI es también un fenómeno de alcance social. Existen en el mundo miles de personas que intentan, con una simple grabadora, captar las voces de sus familiares fallecidos.

Los socios de asociaciones de personas en duelo que buscan consuelo en unas voces psicofónicas, se cuentan por miles en todo el mundo. Y a pesar de todo ello, la aceptación de este fenómeno como prueba de la supervivencia a la muerte, sigue siendo cuestionable en términos científicos, y solo son una 'prueba' para quienes así deseen considerarlo en función de sus propias experiencias. Entretanto, las psicofonías han entrado en su segundo siglo de existencia, sin pruebas determinantes sobre cual es su origen ni los mecanismos por los que se produce.
El tema de las psicofonías es mas que extenso, y seguiremos en futuros blogs, dando mas datos y evidencias de este fenómeno.






Fuente: http://www.mundomisterioso.com/article.php?sid=345

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