
Parece un contrasentido ¿verdad? En estos tiempos donde todo se ha acelerado y han aparecido dolencias nuevas, ser longevo (a) y vital no resulta ser una ecuación que tenga solución en el corto plazo.
Pero eso es en nuestro actual paradigma, sin embargo, parece ser que para los antiguos no era algo tan poco frecuente.
En los textos de la Torah hebrea se señala que Adán, Eva y algunos otros patriarcas, llegaban a alcanzar edades de hasta 900 años. Nuestra ciencia, que tiene su propio sistema de creencias, parece ser que no opina positivamente ante tamañas cifras y las tilda de falsas o de personajes inventados. Puede ser, es una de las tantas posibilidades.
Sin embargo, existen registros de personas que alcanzaron los 150 años e incluso más allá.