En 1974, una extraña bola de metal se convirtió en el centro de interés de los principales medios de comunicación de los Estados Unidos.
Conocida como la “Esfera Betz”, el objeto nunca pudo ser explicado por expertos, aunque se ofrecieron diversas teorías, incluyendo que se trataba de un artefacto de origen extraterrestre o incluso un arma apocalíptica.
El 26 de mayo de 1974, Terry Mathew Betz, un estudiante de medicina de 21 años, encontró el extraño objeto después de que un incendio forestal destruyera una gran zona de un bosque cercano cerca de su casa en Jacksonville, Florida.
La bola metálica de unos 20 centímetros de diámetro, estaba en perfecto estado y solo contaba con una sola marca, un triángulo alargado impreso en un lado.




















