Un grupo de investigadores en fenómenos paranormales certificó que la municipalidad de San Fernando atesora un extraño morador, capaz de erizarle la piel a cuanto empleado municipal sea sorprendido por su presencia de neto corte fantasmagórico y que, incluso, hasta fue avistada desde afuera del centenario edificio comunal.La singular historia del fantasma fue relatada a Expedientes Secretos por Eduardo Grosso y Liliana Flotta, dos estudiosos de hechos sin explicación aparente que integran la Unión de Investigadores de Fenómenos Anómalos (UNIFA) y quienes en dos oportunidades recorrieron en soledad la comuna para obtener datos concretos del fantasma.
La presencia en cuestión se manifiesta tanto visualmente, en lo cual coinciden los testimonios sobre la descripción de una figura alta, de tez blanca y vestida de negro, similar a una sotana, como por ruidos inexplicables, pasos dados en lugares vacíos, sensación de frío y hasta marcas dejadas desde la nada.

