Muchas personas acudieron con cámaras de fotos, de vídeo y prismáticos.
A media que la luz del dia, iba disminuyendo, los ojos brillaban aun mas.
"Los ojos de la estatua en la torre del campanario comenzó a brillar una semana atras", dijo Rocky Yeropoli, que ha vivido directamente al otro lado de la calle de la iglesia desde 1974.

