El 30 de junio de 1971, la nave espacial soviética Soyuz XI puso a funcionar su sistema automático de aterrizaje, después de permanecer 24 días en el espacio.
En la base se sintieron satisfechos a pesar de que en los últimos minutos habían perdido contacto con astronautas: Dobrovoisky, Vlokov y Patsayev.
Esto había sucedido en el momento de atravesar la ionosfera cargada, como era bien sabido de partículas eléctricas.
En la base se sintieron satisfechos a pesar de que en los últimos minutos habían perdido contacto con astronautas: Dobrovoisky, Vlokov y Patsayev.
Esto había sucedido en el momento de atravesar la ionosfera cargada, como era bien sabido de partículas eléctricas.


