Los encargados de una acuario en San Diego, Estados Unidos, presentaron el caso de una ballena blanca que era capaz de imitar la voz humana con facilidad.
El cetáceo vivió durante 30 años en dicho centro hasta su muerte que sucedió hace 5 años. Fue allí en donde los científicos tuvieron la posibilidad de registrar los sonidos que hacía para realizar un detallado análisis acústico.






