En la noche del 29 de diciembre de 1972, partió con destino a Miami, el vuelo 401 de la empresa Eastern Airlines, del aeropuerto internacional John F. Kennedy en Nueva York comandado por un experimentado piloto, Bob Loft, y auxiliado por el primer oficial Albert Stocckstill y Don Repo, con 163 pasajeros y 13 tripulantes.El vuelo transcurrió sin inconvenientes hasta Miami, y en el momento de aterrizar comprueban que parte del tren de aterrizaje no responde. Se les ordena que sobrevuelen el aeropuerto a 2.000 pies de altura mientras se delibera la solución más idónea. Durante la espera, el avión se precipita vertiginosamente cayendo en la zona pantanosa.






