Cualquier padre haría lo que sea para escuchar una vez más la voz de su hijo muerto.
Pero ¿cuántos inventarían un dispositivo para hacer ese sueño realidad? Gary Galka, un ingeniero de Connecticut, Estados Unidos lo logró.
Luego de la trágica muerte en un accidente automovilístico de su hija Melissa, de 17 años, Gary declaró que ella se empezó a comunicar con la familia.

