Una vecina de 75 años de Villa San Carlos, en Mendoza, encontró en un basural una muñeca (FOTO) rubia, hermosa, indefensa, con cara angelical y una cicatriz que parecía casi un estigma. Fue un enamoramiento instantáneo. Cautivada por la belleza del juguete decidió llevárselo a su casa. No se imaginaba que pronto todo se volvería UN INFIERNO.
Según el relato citado por el diario Los Andes de María Elena Coronel -una periodista local, y vecina de la señora-, cuando llegaron a su casa y lavaron a la muñeca y la pusieron al sol para que se secara fue cuando habló por primera vez. “Te quiero mamá”, dijo ante la sorpresa de su nueva dueña, que pensó que debía tratarse de las frases programadas que suelen traer esos juguetes.