El 19 de noviembre de 1995 un incendio arrasó el Ayuntamiento de Wem, en Shropshire (Reino Unido). Un fotógrafo aficionado llamado Tony O'Rahilly corrió hasta el lugar para tomar algunas imágenes con su cámara. Cuando realizó el revelado, descubrió que en una de ellas aparecía algo totalmente inusual.
Una niña estaba asomada a la puerta del edificio en llamas. Vestía ropas de otra época y miraba fijamente al objetivo.







