Científicos de la Universidad de Cornell detectaron que pequeños asteroides son capturados ocasionalmente por la Tierra y nos acompañan durante breves periodos de tiempo ocupando una órbita y acompañando temporalmente a nuestra vieja y querida Luna.
Durante todo un año en 2006 la Tierra tuvo un compañero de titanio de unos pocos metros de diámetro que orbitó nuestro planeta como una segunda luna.


